miércoles, 1 de abril de 2009

Jungfrukällan - El manantial de la doncella - 1960


Jungfrukällan

Títulos en español: El manantial de la doncella
La fuente de la dondella
Libro: Ulla Isaksson
Duración: 1:29
Idioma: Sueco
Color: BN
Fotografía: Sven Nykvist
Música: Erik Nordgren
Localización: Prov. de Dalarnas, Suecia
Compañía: Svensk Filmindustri

Roles

Max von Sydow Töre, el padre
Birgitta Valberg Märeta, la madre
Birgitta Pettersson Karin, la hija
Gunnel Lindblom Ingeri, la criada
Axel Düberg el pastor flaco
Tor Isedal el pastor mudo
Ove Porath chico
Allan Edwall Beggar
Axel Slangus Guardián del puente
Gudrun Brost Frida
Oscar Ljung Simon

Sinopsis argumental:

Karin es una adolescente hermosa, e hija de una pareja afortunada, Töre y Märeta. Se trata de un hogar devoto, sinceramente religioso en los cauces de la vida medieval. Karin debe llevar unas velas para la Virgen, en nombre de la familia, y se hace acompañar por Ingeri, la criada, embarazada sin que se sepa de quién, y que -por envidiar secretamente la suerte de Karin- ha invocado a Odín para que venga en su ayuda a traer el mal sobre la familia.

Karin, camino de la Iglesia, es atacada, violada y muerta por unos pastores, quienes luego se albergan -sin saberlo- en casa de Töre. Cuando intentan venderle a Märeta los vestidos que pertenecieron a Karin, tanto ella como su esposo terminan comprendiendo la historia y vengando a su hija. Pero en esa venganza Töre se "pasa de la raya" matando a un chico, hermano de los violadores e inocente del crimen, por lo que sólo queda apelar a una misericordia divina que esté verdaderamente más allá de nuestras acciones y méritos.

* * *
Hacía muchos años que no veía Jungfrukällan -El manantial (o la fuente) de la doncella-. Forma también parte de esos títulos del enamoramiento inicial, que veía en el Cosmos 70, igual que Séptimo sello, Mónica, etc. Pero ésta es de las pocas (en realidad creo que la única) que no volví ver desde hace al menos 10 años. No diré que fue como verla por primera vez, porque la había visto muchas veces y la recordaba al milímetro, pero sí que había quedado con una comprensión en mi espíritu, y de repente caí en la cuenta de que me pasaron al menos diez años, que no la veo con los ojos con los que creía que iba a verla.

Con Bergman, como con Fellini -pero son los únicos dos con los que me ocurre-, he ido creciendo: las mismas películas, una y otra vez, pero en distintos momentos, tanto en distintos momentos anímicos, como en distintas etapas vitales. Eso da una mirada poliédrica.

Es verdad que en el caso de Bergman incorporé en los últimos dos años toda la primera etapa, hasta Till glädje, y algunas intermedias que nunca había conseguido ver; pero lo medular de su producción me acompaña desde jovencito, y no me acompaña estáticamente como algo visto y asimilado, sino en movimiento, como algo con lo que dialogo permanentemente.

Todo esto para señalar que con Jungfrukällan pude vivir esta vez algo inédito en estas películas de Bergman: ver algo que tenía muy visto y de lo que no esperaba sorpresas, pero verlo desde un lugar vital enteramente nuevo: quizás lo que en otras épocas privilegiaba: la tragedia de la incomprensibilidad de Dios, me resulta más de soporte, y lo que veía más como anecdótico y circunstancial, la tragedia de la libertad personal frente a la incomprensibilidad del destino, me resulta ahora vital.

No se trata de que la película tenga ahora otras cosas que antes no tenía, ni haya perdido las que tenía, se trata de un equilibrio posible entre fuerzas que se agolpan en el celuloide y luchan por mostrarse más o menos en primer plano.

En Jungfrukällan hay al menos tres películas...

A veces en una obra hay varias obras por impericia del narrador. Le pasaba a Bergman en la primera, en Crisis: no sabía todavía contar, y quería contarlo todo en una sola cinta. Pero no es eso a lo que me refiero en Jungfrukällan.

Ocurre otras veces que en una película hay varias, no por defeccto sino por exceso, porque no se puede contar una historia sin contar las otras que tiran de esa historia, y la complican, la redibujan, la completan, la dan vuelta. A eso me refiero.

-En Jungfrukällan hay una película sobre el diablo y Dios, sobre las fuerzas regresivas del mal y la secreta fuerza del bien.

-Hay otra película sobre Némesis, sobre el restablecimiento de la justicia en el seno de una naturaleza herida por la injusticia.

-Y hay también una película sobre la imposibilidad de una justicia humana, sobre la injusticia y la posibilidad de una misericordia.

Por donde se la mire es una película religiosa; lo es de una manera muy distinta a como podrían llamarse "religiosas" películas como Séptimo sello, Los comulgantes o Como en un espejo. estas tres son "religiosas" en el sentido en que se hacen una pregunta que en algún punto reclama una respuesta que incluye la cuestión religiosa. Jungfrukällan no se hace una pregunta religiosa, ni apela a una respuesta en un nivel religioso, sino que tiene una mirada religiosa. Es más bien un punto de partida, no de llegada.

Bergman dice algo interesante al respecto, en Imágenes (pág 215):

"Hoy sigo asumiendo la responsabilidad de la problemática religiosa de El séptimo sello. Una auténtica devoción soñadora le da su brillo. Pero en El manantial de la doncella la motivación es muy dudosa. La idea de Dios hacía ya mucho que había comenzado a resquebrajarse y quedaba más que nada como adorno. Lo que en realidad me interesó fue la atroz historia de la chica, los violadores y la venganza. Mis propias ideas religiosas estaban haciendo mutis por el foro."

Probablemente ese retirarse de las ideas religiosas es una de las cuestiones más religiosas que tiene la película: no la molestan cuestionamientos racionales ni ideas preconcebidas que su autor quiera expresar: habla ella misma y por sí misma -como debe hablar toda obra de arte-, y su hablar resulta pertenecer a la categoría de un hablar religioso. Porque aunque el centro de esta película no está puesto en Dios sino en la justicia humana (no hay una "pregunta acerca de Dios"), la mirada que se da sobre esa justicia humana supone la apelación última al juicio de Dios.


Algunos datos adicionales a tener en cuenta con esta película:

-El libro no es de IB sino de Ulla Isaksson (1916-2000). Tengo pocos datos de la autora, excepto que tenía casi la edad de IB y que era una gran amiga suya; las tres veces que trabajó con Bergman como director hizo libros magistrales. Las otras dos son: Nära Livet (en el umbral de la vida), de 1958 y De två saliga (los dos elegidos), de 1986 (la película, el libro es de 1962).
-La historia se basa en una balada tradicional sueca de hacia el siglo XIV: "Töre dotter i Vänge" ("La hija de Töre en Vänge") o también llamada "Pehr Tyrsson döttrar i Vänge" ("Las hijas de Pehr Tyrsson en Vänge" -en esta versión son tres hijas las que mueren, a manos de tres pastores). La leyenda había sido recogida en el siglo XIX por un historiador y compositor sueco, Erik Gustaf Geijer.
-A partir de esta película, Sven Nykvist se incorpora definitivamente al equipo de Bergman. Unos años antes había colaborado ocasionalmente en Gyklarnas afton (llamada "Noche de circo").
-Fue filmada en la provincia de Dalarna (Dalecarlia), donde también fue filmada Nattvardsgästerna ("Los comulgantes"/"Luz de invierno"), región que Bergman evoca muchas veces en sus memorias, ya que pasaba allí los veranos en su infancia.

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